viernes, agosto 12, 2016

Viernes verdes entre los 10 libros de adivinanzas retahilas y canciones para vacacionar


10. Viernes verdes

Dipacho. Lumen, 2015.

Hay que fijarse bien en estas verduras que llegan un viernes y unos más, veinte: Viente viernes viendo verduras verdes y vistosas. ¿Cuáles serán sus intenciones? La acumulación de palabras que empiezan con “v”, consigue, página a página, de manera sencilla y efectiva, aumentar la tensión y divertirnos. Primero una página verde, luego un chile y así van apareciendo unos manchones vegetales algo pasmados con su propio nacimiento. El registro humorístico de Dipacho es ejemplar, y lo es más la forma con la que propone una aliteración no sólo en ese único enunciado en crecimiento, también en las ilustraciones que se van transformando. Sus gruesos trazos con pintura vinílica son una acumulación de verdes que enriquecen la historia, aportan un vocabulario ilimitado que subvierte su propia regla de una retahíla de viente viernes viendo verduras verdes y vistosas. Y así, crea un libro álbum perfecto que se lee y se relee con más gozo cada vez. No hay que perder de vista a estas verduras y su fatídico final.

Ver completo en: https://linternasybosques.wordpress.com/2016/08/10/10-libros-de-adivinanzas-retahilas-y-canciones-para-vacacionar/

a viagem dos elefantes, ou, a mancha de tinta nanquim…


Por Penélope Martins


Uma mancha de tinta chinesa pode ser só uma mancha de tinta chinesa, nada mais, nada menos. Se a mancha for na roupa, vai ser duro de sair. Intensa o bastante pra tentar apagar, se for no papel.

Isso de mancha me fez pensar numa coisa curiosa a respeito de nós brasileiros. Nanquim é uma Cidade na China. Fica a 300 km de Xangai. Não, isso não é engraçado, nem curioso. Curioso é chamarmos de tinta nanquim enquanto outros dizem apenas tinta chinesa. Talvez, uma mancha de tinta pra nós requeira nome e sobrenome.

Ontem, a editora paulista Pulo do Gato promoveu uma conversa com o autor Diego Francisco Sánchez, conhecido pelo nome artístico Dipacho – o que também merece comentários (logo adiante), e ele, entre tantas coisas, fez com que eu me perdesse na mancha de nanquim que originou o desenho de seus elefantes para o livro A viagem dos elefantes.

Eu me perdi com todas as tintas, palavras, pingos, ladeiras e palmeiras, enquanto olhava os slides do livro numa tela grande de projeção. Eu me perdi com os elefantes.

A história conta a saga de 5 elefantes que iniciam uma longa jornada sem saber ao certo o que procuram. Em cada paisagem, os elefantes fazem novas descobertas sobre o mundo e são inseridos em contextos que os afetam e os tornam mutáveis: ora são pequenos, ora sobem, ora se fragilizam, ora são solitários, ora se aninham…

Dipacho compõe sua narrativa explorando diversas experiências em composição gráfica — formas geométricas, texturas, planos, enquadramentos, sobreposições —, fazendo com que os elefantes sejam representados de diversas maneiras: arredondados, retangulares, triangulares, ovais…

No texto, um poema curto e incisivo o suficiente para não precisar de imagem nenhuma.

E eu ainda disse que falaria do nome artístico, Dipacho, uma mistura de Diego e Francisco que para nós resultaria em Dichico, mas que na Colômbia ganha outra grafia e outra sonoridade com amplo A. O nome do artista compõe bem com a minha cisma com a mancha de nanquim, por seu caráter absoluto. No trabalho de Dipacho, encontramos uma unidade de narrativa que costura a obstinação da pesquisa do artista e a generosidade de um menino que nos convida a brincar com as coisas do mundo. Um nome que não precisa de sobrenome como a tinta chinesa de Nanquim.

Dipacho nos convida a perseverar com arte num livro para todas as idades, afinal somos tal qual os elefantes perdidos que andam pela imaginação do autor.

Por fim, só para realçar meu ‘perdimento’ na apresentação de ontem, ao final do papo, ninguém conseguiu fazer pergunta de pronto. Acho que todos estavam viajantes e viajados. E eu, eu só pensava numa expressão que conheci em uma das poucas canções colombianas que tenho ciência, de Marta Gomez, ‘anda con mañita, almita mia’, cada coisa a seu tempo…


Ver en: https://todahoratemhistoria.wordpress.com/2016/08/04/a-viagem-dos-elefantes-ou-a-mancha-de-tinta-nanquim/

martes, julio 05, 2016

Monstruo comepalmeras

 El monstruo comepalmeras es un proyecto que empecé a trabajar en 2010 y que recién este año se publicó, la editora fue la querida Ana María Gonzalez de Loqueleo, quien fue también de mis primeras editoras cuando empecé a trabajar con editorial Norma en 2007.

La primera versión de este libro: http://dipacho.blogspot.com.br/2012/08/el-monstruo-comepalmeras.html no me funcionaba muy bien en lo narrativo y decidí volver a hacer el libro, por eso la demora en lograr su publicación, ¡pero bueno! ya se consigue en las librerías de Colombia, espero que pronto en otros países.






Bisiestos


Después de un par de años de trabajo, este año se publicó mi más reciente libro "Bisiestos", la editorial que le apostó a este proyecto es Rey Naranjo, me siento orgulloso de publicarlo con ellos, me gusta mucho su trabajo editorial, el libro quedó lindo, y arriesga en el diseño y juego tipográfico, se lanzó en la feria del libro de Bogotá en abril de este año 2016. En los últimos libros que estoy trabajando he querido explorar cada vez más las relaciones entre el texto y la imagen, escribiendo un poco más de lo que solía escribir en mis anteriores libros donde los textos son muy cortos, lo cual es bueno porque me amplía las posibilidades de creación. ¡No se queden sin conocerlo! Acá otras imágenes del libro que ya había publicado en este blog con textos: http://dipacho.blogspot.com.br/2015/08/bisiestos.html







Loop 001


Primer video que subo a mi canal de youtube:
https://www.youtube.com/channel/UCIeHNvHp045Hp6DWRSpmQ1A

Jugando con la música y la imagen en movimiento, pronto espero montar otros, ando aprendiendo.
https://www.youtube.com/watch?v=xS8CJQRBSuo


Serie animales

Otra serie que estuve trabajando este año fue esta de animales:








Serie patos

Llevaba muuuucho tiempo sin publicar, pido disculpas a los que siguen este blog, no prometo disciplina porque ando viajando, pero sí intentaré publicar nuevas cosas y actualizar los contenidos porque no se para de trabajar.
Aprovechando la oportunidad, los invito a visitar mi página de instagram que ha tenido un poco más de movimiento: https://www.instagram.com/dipacho/

Y bueno... acá algo de lo que he venido trabajando este 2016, una pequeña serie de retratos de patos en diversas técnicas, espero que les gusten!






jueves, diciembre 03, 2015

Proceso de cuadro al óleo

Después de muchos año de querer y no hacer, me animé a trabajar con óleos sobre lienzo y ver qué pasa, cómo funcionan, qué libertades y qué complicaciones presenta.

Al trabajar como ilustrador se suele tener la presión del tiempo y de tener que finalizar las ilustraciones de manera rápida, para esto funcionan bien las técnicas rápidas como los acrílicos y las acuarelas; los óleos son otra cosa, se necesita de tiempo y paciencia para terminar una pintura debido a los tiempos del secado, me gustó trabajar de está manera pero creo que por el momento no es la más conveniente por mi tipo de trabajo y en especial porque no tengo el suficiente espacio, si se tiene mucho espacio, (ojalá un taller con buena ventilación e iluminación) se podrían trabajar varias pinturas al tiempo esperando el secado de las otras.

Lo otro interesante fue trabajar en un formato más grande del que venía acostumbrado y además sobre lienzo, fueron en general buenas experiencias.
Referente al uso de los óleos la mayoría lo fui aprendiendo por distintos métodos que encontraba en internet, así que hay bastante improvisación y experimentación, si no me lanzaba a hacerlo seguiría aplazando la pintada con óleo.

Acá un paso a paso de cómo fui trabajando esta pintura o ilustración en formato grande:

1. Lo primero, un boceto de la composición que quería lograr.


2. El bastidor ya venía preparado así que empecé poniendo algunas capas de óleo con trementina generando bloques de color para dar forma a los personajes y definir la composición base.


3. Para las siguientes capas puse menos trementina, por ende más óleo para que cubriera un poco más y el color tuviera más contraste.


4. Una semana después pasé unas capas más fuertes o cubrientes de óleo y empecé a añadir algunos detalles para poder conocer el funcionamiento del óleo y su capacidad de mezcla de color y tiempos de secado.


5. Un par de semanas después agregué más detalles.


6. Me pareció que el trompetista necesitaba más potencia, hice varios cambios en su diseño y me gustó mucho la idea de poder corregir encima de lo que ya estaba hecho, cosa que con los acrílicos es más complejo, acá el aceite de linaza jugó un papel importante al dar más brillo y realce al color y al fondo rojo en el que mezclé varios colores para dar dinámica y sensación de movimiento.


7. Agregué los detalles finales, elementos tipográficos, algunos brillos y matices. 


Durante todo el proceso que duró aproximadamente dos meses, cada tanto metía mano al cuadro y volvía y lo dejaba quieto, hubo muchos cambios y correcciones, pero en general fue divertido, una bonita experiencia que seguro repetiré, pero debo decir que me siento más a gusto usando los acrílicos.


Mitos colombianos

Algunas ilustraciones para el libro de mitos colombianos escrito por Nicolás Buenaventura y que será publicado por la editorial SM en Colombia el próximo año.

Trabajé las ilustraciones con vinilos o pintura vinílica tipo 1 (con la que se pintan las paredes) y sobre ella lápiz de color, me gustó experimentar con esta técnica y los tonos de color que da.

Hice ilustraciones que iban a funcionar como entrada de capítulo pero al final no fueron usadas, está bueno como parte del proceso: http://dipacho.blogspot.com.co/2015/08/ilustraciones-para-libro-de-mitos.html








viernes, agosto 14, 2015

Serie de retratos "Bisiestos"

Estos retratos hacen parte de un proyecto en el que he venido trabajando desde el año pasado, en total son 29, cada uno con un texto, harán parte de un libro llamado "Bisiestos", me he animado un poco más con la escritura lo cual me pone muy contento, sigo en esa exploración entre texto e imagen jugando con las posibilidades que tienen estos dos elementos al juntarlos.
Espero darles pronto noticias de su publicación.

Acá algunos bisiestos con sus textos:




Las penas de Patricio

Patricio Padecía de una patología muy poco conocida, era patiplano y pataleaba de pa’tras, sus patochadas eran precarias: Patinaba de noche y pernoctaba de día, se ponía pulover en Pernambuco y playera en la Patagonia, lucía patético en pantuflas y hasta pagaba penitencias pentecostales por sus pecados.

Permanentemente perdía las palabras cuando anhelaba parlotear, pregonando impertinencias palúdicas y palimpsestos plasmados en piedras paleolíticas; Pasaban las noches y perseveraban las pesadillas de Patricio en su penumbra pitagórica por pensar en paralelepípedos y pentagónicos, hasta que sus pataletas llegaron a la postrimería y en un periquete perentorio le dio un patatús sin parangón.

*




En pocas palabras

Voy a describir a Horacio en pocas palabras:

Sillón, ocaso, memoria, tapete, bacalao, holganza, trapero, chancletas, mosquetón, dados, timo, arándanos, baliza, zalamería, pelícano, chicha, radio, contemplación, patacón, vigor, tenedor, viento, boya, arrebato, dique, monedero, cabotaje, galbana, óxido

*





Texto corto

A Esmeralda le encanta menearse. 

*



Compungido y cadencioso

Mi armonía abatida
por acordes extraviados
olvidados en veredas
plañideras sin compás.

Contristado y compungido
taciturno en mis pesares
disonante es la cadencia
de este puente sin final.

Extranjero en lo perenne
evocando mi semblante
con ingenuo abandono
de una clave que olvidás.

Pesarosos semitonos
contradicen los recuerdos
de un viaje deslucido
interdepartamental.

(fragmento de una canción de Oliverio Vasquez, inédita, 1943) 

*




El sandunguero mayor

Cuando lo conocí estaba bailando guaracha, sandunga y guaguancó, se movía al compás del cencerro, las congas y el timbal, ningún ritmo le era indiferente, el songo, el cha cha chá, el mambo y la salsa eran sus favoritos, pero si ponían una pachanga un bullerengue o un merecumbé también los disfrutaba.
En ningún momento tomaba asiento, le decían el sandunguero mayor, el rey de la pista, el mil pies, el sin silla, el guapo del Bembé, el bacán de Camagüey; su nombre nunca se supo, siempre lo ocultó.
Todas las noches sin falta salía a vacilar, siempre llevaba bajo el brazo una botella llena de jugo de guanábana en agua y calzaba unos zapatos negros de charol con punta amarilla de gamuza; no se metía en bateos ni en bonches, la sandunga le brotaba por las venas, bailaba con caché, reventaba la pista con sus movimientos, las bandoleras de bembas coloradas no se resistían a sus encantos salameros, tiraban paso hasta las quince o hasta cuando el cuerpo diera aguante.

*



Ilustraciones para libro de mitos colombianos.


Hice estas ilustraciones que sirven de entrada o imágenes introductorias para algunos mitos que estoy terminando de ilustrar, pronto tendrán noticias del libro.